El problema de la urbanización es uno: la gente.
Cuando Cortés llegó al valle de México, se maravilló al ver una ciudad destellante sobre una isla, dentro de un mar que reflejaba los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Dos siglos antes, esa isla era apenas una serie de islotes pantanosos y sin valor—los bienes raíces más cotizados encontraban en Azcapotzalco y Texcoco. Los antiguos mexicas se refugiarían en una de ellas: México —meshico en la pronunciación antigua—y fundarían la villa de Tenochtitlan, que al creció rápidamente, ganándole terreno al "mar" hasta tener una dimensión de ~13 km² y más de 200,000 personas. Ese mar era, nada más ni nada menos, que los lagos Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Mientras que en tiempos de lluvias esos cuerpos de agua llegaban a alcanzar 2 km² de superficie, hoy en comparación son sólo unos charquitos de risa.
El imperio Azteca tenía, genuinamente, pies de barro. La ciudad en sí ha pagado un precio enorme: inundaciones (a 2000 metros sobre el nivel del mar), deterioro ambiental, y hundimientos debido a la sobreexplotación de los acuíferos.
Avenidas modernas fueron anteriormente calzadas, acueductos, ríos y albarradas. Lo que queda de los antiguos lagos ahora son charquitos por comparación. Texcoco, por ejemplo, es ahora un centro de tratamiento de aguas negras, terrenos desérticos sin valor —ya que no son aptos para cultivo agrícola— y una salina/depósito de evaporación solar de 3,2 km de diámetro (el Caracol). Amén de servir como real estate para zonas como Ciudad Neza (f. 1963) y Ciudad Azteca, orgullo del jet set nacional.
El antiguo México era más parecido a Venecia en muchos aspectos, pues podía navegarse prácticamente de cualquier lugar de la ciudad directo al centro de México, como en el caso del Paseo de la Viga. Hace quinientos años hubo batallas navales en el Distrito.
Hoy, es una inmensa gelatina tremendamente vulnerable a los terremotos y para acabarla de amolar, se localiza sobre un eje de volcanes, teniendo al menos cinco de ellos en su proximidad inmediata.
Desde el punto de vista estratégico, Ciudad de México es un desastre.
Los lagos en ~1500 sobrepuestos a una imagen satelital en 2005. Click para ampliar.Batuhan Osmanoglu, Rosenstiel School, Miami University.
Subsidencia de la Ciudad de México: las zonas en rojo se hunden más rápido, lo cual coincide con el lecho del lago.
Durante millones de años, una franja que va desde Colima hasta Veracruz estuvo marcada por intensa actividad geológica, formándose un eje de volcanes que estancó el agua del altiplano. Esto creó inmensos mares en el interior del país, que al paso de los milenios formarían la cuenca Lerma-Chapala, el lago de Cuitzeo, los grandes (ex)lagos del Valle de México, y la cuenca del Valle de Puebla.
México está localizado justo sobre una cordillera de volcanes (algunos de los cuales no exsitían hace 70 años, como el Paricutín). Otros son los picos más altos de Norteamérica (casi todos sobre los 3000 m snmm). Otros en cualquier momento pueden mandarnos al otro mundo (Popocatépetl). La mayor densidad poblacional de México se asienta en la vecindad de uno de los 20 volcanes más representativos del Eje-Neovolcánico. Cuatro de los cinco centros poblacionales más grandes del país (México, Guadalajara, Puebla y Toluca, salvo Monterrey) se encuentran en la vecindad de al menus un volcán. El eje volcánico se extiende hasta el océano, siendo las islas Revillagigedo también volcanes.
El Popo se puso tosco en 1994 y 1997, haciendo erupción en 2000 y 2004. Actualmente nadie puede acercase a menos de 20 km del cráter. Es, quizá, uno de los volcanes más monitoreados del mundo, las 24 horas del día, los 365 días del año. No sé por qué eso no me hace sentir muy seguro. Ha seguido presentando exhalaciones varias veces por día.
El nacimiento de tan colosales volcanes estancó enormes cantidades de agua. Esos grandes lagos son hoy una pálida versión de lo que alguna vez fueron.
Los volcanes de México y las cuencas resultantes.Mientras que la presencia humana en el Valle de México data de hace 10,000 años, el asentamiento en los islotes que fueron Tenochtitlán (f. 1325 / 1345?) y Tlatelolco (f. 1357) es el que impactaría con la extensión y composición de los lagos.
La presencia mexica en la región puede rastrearse desde 1163 (Coatépec-Tula; 1215, Apazco; Zumpango-Ecatépec-Tecpayocan/Tepeyac, 1267; Chapultepec, ~1273; Tizapán, 1319). Sin embargo, el carácter nomádico de estos asentamientos no permite que la población supere cierto margen.
De 1370 a 1521, el islote crece en gran parte por la utilización de chinampas, y por el natural crecimiento de la capital de un imperio en ciernes, pero de ascenso vertiginoso, el Azteca. En su momento de mayor esplendor, Tenochtitlán tenía entre 200 mil y 250 mil habitantes, y esto es sólo la isla. La cuenca de México albergaba 1 millón de almas (población que sería diezmada por la viruela cortesía de Cortés & Co).
Así debió haber sido Tenochtitlan en su explendor.
En 1418 Chimalpopoca construye la primer calzada que conecta a Tenochtitlan con Tacuba. Itzcóatl construiría después la calzada Tlatelolco Azcapotzalco. Y después habría otra de Coyoacán a Xochimilco.
En 1435 se desvía artificialmente el río Cuautitlán.
En 1449 hay una gran inundación (niveles de 2 m). Nezahualcóyotl, en los siguientes 10 años, dirigiría la construcción de una albarrada de 16 km de largo y 20m de ancho (como quien dice, 'no nos vuelve a pasar'). Una vez terminada, separaría las aguas saladas de Texcoco de las dulces de Xochimilco, construcción que es complementada con otro dique que divide Chalco de Xochimilco, y junto al cual se construye la calzada de Cuitláhuac.
En 1466 se termina la construcción del acueducto de Chapultepec (hoy avenida Chapultepec), para llevar agua potable a una población que aumenta rápidamente.
Otros acueductos seguirían, como el de Caño Quebrado en Texcoco, y uno del Cerro de la Estrella a Tenochtitlan. También se construye otra calzada de Iztapalapa a Coyoacán: Mexicalzingo, que divide las aguas de Texcoco de las de México-Tenochtitlan. La última calzada construida fue la de Tepeyac.
Para 1486 hay una inundación que, en términos modernos, equivale a que Tenochtitlán sea declarada pérdida total, con todo y dique de Nezahualcóyotl, por lo que es necesario reconstruir la ciudad en 1487.
En 1499, por órdenes de Ahuízotl, se termina un acueducto desde Coyoacán, para trar agua potable de Acuecuexcatl. La obra es completamente innecesaria, y es rechazada por Tzutzuma, tlatoani de Coyoacán, ya que: 1) las necesidades de agua de Tenochtitlan eran suplidas lo suficiente, 2) Coyoacán podría convertirse en un desierto sin esa agua, 3) El nivel del río era variable, por lo que había riesgo de inundación. La respuesta de Ahuízotl ante tan convincentes argumentos fue asesinar a Tzutzuma.
En 1502, el tlatoani Ahuízotl muere escapando una inundación que probablemente fue ocasionada por el nuevo acueducto, golpéandose la cabeza cuando huía del palacio real. Otras versiones dicen que se golpeó la cabeza dirigiendo los trabajos de auxilio.
En adelante, las cosas transcurren más o menos en calma hasta la llegada de los españoles (desde el punto de vista hidráulico). Para invadir la ciudad-isla Cortés construye varios navíos en Texcoco, y prácticamente destruye el dique de Nezahualcóyotl para permitir el paso de sus naves. La destrucción llega a tal grado que para Cortés es muy natural empezar a buscar otro sitio como capital del ahora Reino de la Nueva España. Por inercia, política o conveniencia, desde España llegan órdenes de construir la capital de la Nueva España sobre las ruinas de la antigua Tenochtitlán. Esto implica la reparación de las calzadas destruidas y del acueducto de Chapultepec.
Luego, también durante el virreinato, se construyen otros acueductos, como el de Santa Fe. El problema de las inundaciones sigue siendo tan severo que se construye un dique que divide Texcoco de Zumpango y Xaltocan.
Sin embargo, es con la llegada de la nueva administración española, que planes más ambiciosos para los lagos son puestos en marcha. Mientras que la mentalidad prehispánica es convivir con los lagos y el natural ciclo de agua, el consenso hispano es desecarlos.
En 1551 se reconstruye la albarrada de San Lázaro. En 1555 se inunda la capital. Para 1579 se inunda de nuevo.
Durante las siguientes décadas se presentan varios proyectos para la desecación de los lagos, siendo aceptado el de un tal Enrico Martínez (aprobado en 1607, curiosamente, inmediatamente después de una gran inundación, aunque el proyecto fue presentado 17 años antes). Enrico dice que lo terminaría en poco más de dos años. Sin embargo pasaron 25 y el señor Martínez se petateó y la la obra quedó inconclusa.
1592: Se crea el jardín Público de la Alameda.
Este levantado de Juan Gómez de Trasmonte permite apreciar a la ciudad de México un siglo después de su conquista... y reconstrucción, prácticamente de cero. La frontera hacia el este es la albarrada de San Lázaro (¿Fue esta la misma de Nezahualcóyotl?). Se observa también la Acequia Real, un canal que iba desde Corregidora hasta Roldán, en mero centro histórico.
El camino a Tacuba y el acueducto de Chapultepec son apreciables también. Llama la atención la extensión de los bosques.
Juan Gómez de Trasmonte, 'Forma y Levantado de la Ciudad de México,' 1628.1620: Se inicia la construcción de un nuevo acueducto desde Chapultepec.
En 1629 otra inundación causa estragos, manteniendo a la Ciudad de México inundada por 5 años. Se piensa en despachar desde Tacubaya. En 1637 otra inundación y 30 mil muertos, obligaron a algunos a considerar mover la capital a un lugar más alto. En 1697 ocurre de nuevo una inudación. ¿Cero y van cuántas? Luego otra en 1707, 1714, 1764, 1792, 1795...
Y para variarle: la peor sequía en la historia de Nueva España ocurre entre 1785 y 1786.
1743: Se inicia la construcción del acueducto de Guadalupe.
1751: Se concluye la construcción del acueducto de Guadalupe.
1790: Se termina la construcción del no tan nuevo acueducto de Chapultepec.
Nicolás de Fer fue un grabador muy prolífico. Su famoso Atlas Curieux es un testamento de su talento. Este mapa de México a principios de 1700 muestra que la isla de Tenochtitlan realmente no cambió mucho durante los primeros 200 años. Seguía confinada a una isla, y había asentamientos en sus alrededores. Las calzadas antiguas fueron conservadas y ensanchadas. Del lado oeste de la ciudad, por donde entraba el acueducto de Belén (de Chapultepec hasta Salto del Agua, en Niño Perdido) y por el lado de Tacuba, había la tierra le había ganado al agua. Por el lado sur un camino llegaba al Convento de Nuestra Señora, y otro llegaba a Iztapalapa. Por el norte llegaba a Tepeyac, cerca del Chiquihuite. Este mapa muestra que desde los Aztecas el agua salada y dulce habíase mezclado volviendo todo salado de nuevo, salvo en pequeñas secciones.
La parte "nice" de la ciudad se encontraba entre Azcapotzalco y Tacuba, sobre varias islas, pues ahí se encontraban las casas de "descanso" de la gente bonita y decente de aquél entonces.
México en ese entonces era una Venecia, con embarcaciones llegando hasta la Alameda y Catedral, cruzando prácticametne toda la isla.
Nicolas de Fer, 'Plan de la Fameuse et nouvelle ville de Mexique,' grabado en cobre, en 'Suite de l'Atlas Curieux,' 1715 (22 cm x 33 cm).En 1789 se termina el tajo de Nochistongo, que desvía las aguas del río Cuautitlán.
1790: Se descubre la Piedra del Sol durante unas excavaciones.
En 1795 hay inundaciones severas en la ciudad de México. [Ver Juicio de Residencia a Revillagigedo.]
Humboldt legó una cantidad impresionante de trabajo sobre México. Cubre desde geología hasta política, pasando por las primeras estadísticas de producción y demografía en México. Toda una vida de trabajo, que recopiló en tan sólo un año en el país. Este documento es muy interesante. Muestra el canal de Huehuetoca, en ese entonces siendo construido. Muestra las profundidades de los lagos: La profundidad del lago de Texcoco (también conocido como Metzliapan) es de 6 metros. La profundidad del Lago de San Cristóbal y Zumpango es de 4 metros, aunque en diferentes altitudes, ya que los separan 6 metros de altura. Del lago San Cristóbal a Texcoco hay 6m en los niveles de agua. La diferencia entre el nivel del suelo en zumpango y el lecho del lago de Texcoco es de 12 metros, de acuerdo con este perfil del canal.
El corte mostrado en este documento muestra en dos dimensiones un corte que es tridimensional, como se puede apreciar en la imagen (traza blanca). En ese entonces, el Lago San Cristóbal era más extenso. Varias décadas después se formarían dos cuerpos de agua: el Xaltocan y San Cristóbal.
Este documento, basado en los diseños de Ignacio Castera y Luis Martín por F. Friesen --Humboldt no necesariamente 'veía' a las regiones que mapeaba--, muestra otras peculiaridades: por ejemplo está en Francés, siendo que Humboldt es alemán. Francesas también son las unidades de medición (unités de longueur dans le système du Roi de France). Se usan leguas marinas para la medición de distancias terrestres (1 legua marina - 5,556 km), y las coordenadas utilizadas en ese documento no corresponden con el meridiano de Greenwich, en Londres, sino con el meridiano de París, justamente desplazado dos grados de longitud. Todo ello dice mucho sobre el estado de la ciencia en ese entonces, y la prominencia de Francia en ciertas áreas del conocimiento (y de política, Humboldt mismo ansiaba unirse a la expedición de Napoleón en Egipto. En su lugar vino a América). Greenwich no sería adoptado sino décadas después de las obervaciones de Humboldt, en parte por las observaciones de Maskelyne, en parte porque la Pax Brittanica luego de Trafalgar (1805) elevó el status de Londres a 'capital del mundo,' en detrimento de Francia y España (descubridores del Nuevo Mundo).
Llama la atención la precisión de las mediciones. El mismo Humboldt se quejaría de la imprecisión de ciertos mapas europeos, en su célebre Ensayo Político del Reino de la Nueva España. Para el siglo XV, las mediciones de latitud con el sol en el meridiano y la altura de Polaris otorgaban un margen de error de 1 o 2 grados (esto es, unos 110 km de imprecisión, la distancia entre el zócalo de Ciudad de México y la laguna de Tequesquitengo, en el estado de Morelos).
Alexander von Humboldt, 'Profile du Canal de Huehuetoca,' en 'Atlas Geographique Et Physique Du Royaume De La Nouvelle-Espagne' 1808, 39 cm x 54 cm, Rumsey Collection.Entre 1810 y 1850 ocurre uno de los periodos más pacíficos del país, interrumpido solamente por eventos de menor importancia como la Guerra de Independencia, parte I, II, y III, el desmoronamiento del primer Imperio Mexicano y la instauración de la república, varias presidencias de Santa Anna, la Invasión Gringa de 1847, así como otros levantamientos menores, como la independencia de Yucatán. Circunstancias así naturalmente ponen en un hiatus cualquier obra de drenaje. Por lo pronto, las laderas de las montañas se convierten a uso agrícola, por lo que el problema de la deforestación, y la desecación de lagos (aumentando la salinidad) anuncian un problema ecológico severo, que ya se comentaba en las mesas de la 'gente bien,' pues Frances Calderón de la Barca incluso habla de ello para 1843.
El viejo acueducto de Chapultepec, en el Porfiriato.
En 1856 se inician los trabajos del gran canal del Desagüe y el Túnel de Tequixquiac. Por desgracia, otros eventos de ínfima repercusión national como la Guerra de Reforma y el segundo Imperio vendrían a retrasar las labores, por lo que las obras no serían inauguradas sino hasta 1900, por Porfirio Díaz. La población de la ciudad de México hasta ese entonces: 1 millón de personas, cifra que no aumentaría en los siguientes 30 años. Hoy en día vive el doble en tan sólo en Ciudad Neza.
1892: Se derrumba el acueducto de Santa Fe (Desierto de Los Leones-Alameda Central).
En 1897 se desvían las aguas negras hacia el río Tequisquiac, las obras son a la altura de San Lázaro.
Cuando México era aún un pueblito pintoresco, y el lienzo morturorio que hoy se ciñe sobre él (el smog) no existía, la ciudad era genuinamente una joya a la vista. A la izquierda, el famoso lienzo de José María Velasco, Valle de México sobre Santa Isabel, fechado en 1892. Aunque el autor ya había pintado el mismo tema, desde la misma ubicación, años antes (1875-1877), éste superó a las otras dos obras anteriores.
Esta pintura es interesante porque muestra calzadas que conectan a la ciudad con el Tepeyac. Hoy esas calzdas son avenidas que siguen el trazo original. Se aprecia el lago de Texcoco a la izquierda, un poco retirado de la ciudad, lo cual indica que el lago ha retrocedido --en parte por las obras de desecación, en parte porque la vegetación sugiere que este es tiempo de secas-- y pequeños encharcamientos, como el lago de Santa Isabel. Hoy en día todo este espacio es una mancha de concreto que amenaza con cubrir los cerros por completo. Antes de que todo fuera cubierto con cemento, así lucía la Alameda, Ciudad de México, en 1866, actualmente a un costado del Palacio de Bellas Artes.
Es muy probable que esta pintura haya sido hecha entre marzo y mayo de 1892, pues en tiempo de lluvias (junio-octubre) tendría una apariencia mucho más verduzca. Los volcanes se ven bastante nevados, lo cual es indicativo de que el invierno no ha pasado hace mucho. El autor, a sus 52 años --cumplirlos era una cosa muy distinta en el México de ese entonces--, sin duda preferiría subir un cerro en condiciones menos peligrosas que durante las lluvias, que harían los caminos unos lodazales, infestados de mosquitos y con vegetación crecida. Noviembre a Febrero es más bien frío, y eso no sienta bien con quien debe estar de pie un rato frente a un óleo, con el viento de la serranía golpeando. Eso explicaría en parte el nivel bajo del lago de Texcoco. La pintura muestra un atardecer, como puede atestiguarse por las sombras del cerro en primer plano. Una carencia total de nubes indicaría que es alrededor de diciembre, y durante el verano habría mucha más nubosidad. ¿Las cuatro o cinco de un día de Abril tal vez? Sin duda no más tarde que eso, pues hay que bajar el cerro y es mejor hacerlo con horas diurnas.
'Valle de México desde Santa Isabel,' 1892, 58 cm x 79 cm, Spanierman Gallery, New York, 10022, 45 East 58 St.Entre 1912 y 1932 se siguió desecando la zona lacustre (esto es, en lo más candente de la Revolución). Para este momento, la desecación es un hecho por el rumbo de lo que hoy es Mi Nezota/Neza York, y con el nuevo real state disponible, es natural darle un uso más provechoso al terreno que servir de lecho de lago. En 1917 se hacen levantamientos de terrenos y en 1919 se venden. Hoy, las ciudades dormitorio como ciudad Neza y Ciudad Azteca/Ecatepec, junto con Chimalhuacán, todas ellas antiguo lecho del lago de Texcoco, presentan la mayor densidad poblacional del país, de 30 mil personas por kilómetro cuadrado.
En 1925 hay otra inundación de magnitud. Se descubre que los sistemas colectores están perdiendo la pendiente. Problema que sigue agravándose hoy.
En 1938 el pasaje de la Viga (un río que iba desde Texcoco hasta prácticamente el centro de la ciudad) es definitivamente cambiado por una avenida.
El Paseo de la Viga en tiempos del Porfiriato. Library of Congress.
Entre 1941 y 1951 hay varias inundaciones. En 1950 dos terceras partes de la ciudad se inundan.
En 1954 se termina el segundo túnel de Tequixquiac.
Entre 1954 y 1957 dejan de existir los ríos Churubusco, Remedios, Consulado y Piedad (se entuban). Todos son hoy avenidas del mismo nombre.
En 1967 (población en la Ciudad de México: 5 millones) se inicia la construcción del drenaje profundo, que empezaría a operar hasta 1975. Y los antiguos ríos que pasaban por la ciudad de México se entuban (Magdalena, Mixcoac, Tacubaya y Hondo, todos al poniente).
1982: Inicia operaciones el lago artificial Nabor Carrillo, así como los lagos artificiales de Xzalapango y Recreativo.
1983: Inicia operaciones el lago artificial de Churubusco.
El mayor crecimiento de la ciudad de México ocurre en la década de los 90. El sistema de desagüe entonces tiene que utilizarse como drenaje sanitario.
1992: Se coloca 'El Caballote,' frente a la Torre del Caballito, sobre Rosales y Bucareli, como una chimenea para los malos olores de la lumbrera No. 1 del drenaje Profundo.
En 1998 hay problemas en Cuajimalpa y Milpa Alta.
En 1999 se desborda el río Cuauhtepec.
En 2000 y 2002 se inundan Ixtapaluca y Chalco.
En 2004 se inunda el aeropuerto del DF.
México, 2004. Vista desde el cerro de la estrella. Al fondo, lo que queda del lago de Chalco. Click para ampliar.
A pesar de tener problemas de inundaciones, la bronca es que hay poca agua en el valle. Sólo 34% del agua que utiliza la ciudad viene de sistemas fluviales (bombeada desde más de cien kilómetros desde el Lerma y Cutzamala, por sobre las montañas). El 66% restante se extrae del subsuelo. El resultado: que la ciudad se hunda. Ojo, así como se bombea agua limpia hacia el valle, también tiene que bombearse mucha agua sucia hacia afuera. En promedio la ciudad de México se encuentra a 10 metros más abajo que en los tiempos de Porfirio Díaz, hundiéndose 10 centímetros al año. El suelo de barro no ayuda, ciertamente, tampoco el hecho de que ciudad de México sea una mancha de concreto enorme que impide que el agua se filtre al subsuelo, durante las lluvias convectivas tan comunes en la ciudad (gran intensidad pero corta extensión y duración). Si a eso le añadimos que el 40% del sistema de agua tiene fugas... pues ahí tenemos la magnitud de la bronca, la paradoja y la tragedia.
Landsat, NASA
El DF es una vil mancha de concreto.
Entre 1940 y 2000 la ciudad aumentó 12 veces su tamaño. El impacto más severo de esto se refleja en la extensión de los bosques, que tienen una función promordial al filtrar gran parte del agua que cae. Si apreciamos imágenes satelitales de la ciudad de México, los bosques (en rojo, con el filtro infrarojo de LandSat) es prácticamente inexistente. México es una mancha de concreto que, al impedir que el agua se filtre, corre en su lugar hacia las partes bajas, que son donde alguna vez hubo lagos. Y cada año se hunden más, en algunos sitios hasta 30 cm por año. Nótese, por ejemplo, las escaleras que bajan hacia la entrada del Palacio de Bellas Artes. ¡Viva México, cabrones!
2007: Arqueólogos encuentran lo que podría ser la tumba de Ahuízotl debajo de las calles de Argentina y Guatemala, a un ladito del Templo Mayor (que se terminó precisamente bajo su reinado).
Junio de 2008: Se inician los procedimientos para el cierre del Bordo Poniente en noviembre.
El alguna vez enorme lago de Texcoco ahora es una 'alberquita' de 1000 hectáreas, y 36 millones de metros cúbicos. Es un lago artificial, de poca superficie y gran profundidad, para evitar pérdidas por la evaporación. Inició operaciones en 1982. El resto son tierras de nadie, y un enorme basurero (el más grande de América Latina), llamado el Bordo Poniente.
El suelo del ex-lago es extremadamente salino, principalmente contiene sodio, y su recuperación para uso agrícola está descartada. Antes no había vegetación alguna, y se leveantaban tremendas tolvaderas. Actualmente algunas halófitas (algas que viven en ambientes salados) son la única flora silvestre del lugar.
El lago Nabor Carrillo (en homenaje a un ex-rector de la UNAM) alguna vez albergó charales y carpas.
Sin embargo, el principal 'atractivo' de la zona es que es el único lugar donde los desechos de 20 millones de personas son arrojados. Este sitio se le conoce como el Bordo Poniente, y ha funcionado durante 20 años como basurero. Se encuentra a un ladito del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Su extensión es de 1000 ha, actualmente sólo funcionan 420 ha (Etapa IV). Tiene acumuladas 60 millones de toneladas de basura, y diariamente le llegan 13,250 toneladas más, suficientes para llenar el Azteca en 3 meses. Pero aquí va lo verdaderamente horrendo de la historia, con 12 metros de altura de basura, distribuidos en 420 ha, el bordo se llenó ya. Las opciones son algunos centros de recuperación en Tláhuac y Xochimilco.
Diariamente una persona genera 1.5 kg de basura, no todo es 'caca,' pues 40% es orgánico y 60% es inorgánico. Del total, 47% es de origen domiciliario y el resto es de la industria, los comercios, etc. La ciudad genera 3 millones de metros cúbicos al mes (10 millones a nivel nacional vs mil millones a nivel mundial). Curiosamente, se ha generado más basura de 1960 a la fecha que en toda la historia de la humanidad hasta 1960. Ups.
La historia se va a poner candente en los próximos meses. No dejen de sintonizar sus noticieros. [Noticia sobre el Bordo Poniente (video).]
Foto cortesía de Jorge Rocafort, 2006, Lago Nabor Carrillo.